|
|
| 18 de Enero de 2004 | |||
|
|||
| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
UN DIFÍCIL RETORNO Cuando los hijos son mayores y parten a vivir por su cuenta, los padres se alegran de que ellos hayan emprendido su propio vuelo, sobre todo si se casaron. El verlos volver separados y con hijos, embarga un sentimiento de preocupación y tristeza, sumados a una convivencia que a veces se torna muy difícil.
Pero toda la alegría y felicidad que Carmencita denota, no es lo que vive en su fuero interno. Su marido tiene una enfermedad invalidante que exige de ella cuidado y preocupación constante (bañarlo, vestirlo, etcétera). Viven con su pensión de invalidez. Hace diez años, la única hija se casó y se fue a vivir a Recoleta con el marido. El matrimonio rápidamente fracasó. Carmencita explica: "El hombre era un mujeriego, flojo y oportunista. ¡Y dado al trago, más encima! A los ocho años mi hija no lo soportó más y regresó a la casa con sus mellizos de entonces seis años. Así de ser dos con mi marido, ahora somos cinco personas. No me gusta quejarme. Me encanta mi familia, pero se está haciendo muy pesada la carga. ¿Sabe lo que pasa? Mi hija trabaja todo el día y llega cansada otras veces sale de noche con sus amigos o compañeros de trabajo. Es harta pega para mí porque son muchas personas; uno enfermo, dos que son chicos, más mi hija que es un atado de mañas para comer, entonces más encima le tengo que preparar sus gustos". Añade con pena, por tener que relatar esta situación familiar: "Me he quejado un poquito con mi hijo, el mayor, que gracias a Dios está felizmente casado. Él me dice que yo tengo la culpa porque no me pongo firme, que si se había ido de la casa, quién me manda aceptarla de vuelta. Yo creo que su respuesta es pura evasión para no verse metido en el problema; un poquito como que se lava las manos. Por eso llamé para la Fundación, para que me aconsejen cómo se hace esto de tener a los hijos casados de vuelta en la casa".
ENTREGA MATERNALComo regla general, toda madre quiere a sus hijos y está más que dispuesta a sacrificarse con tal de ayudarlos en sus distintas necesidades o problemas. Sin embargo, existe un límite. Extenderle la mano a un hijo menor de edad o enfermo, en aprietos económicos, etcétera. Es absolutamente comprensible, pero la hija de Carmencita no es ejemplo de ninguno de estos casos. Más bien, es Carmencita misma la que está más necesitada con sus 65 años y su marido con una enfermedad odiosa.La hija descarga en la madre sus necesidades sin pensar en las necesidades de Carmencita. Usa la casa paterna como un hotel, dejando a sus hijos ahí, sólo preocupándose de ellos a ciertas horas del día. Si ella trabaja y tiene suficiente para salir de noche con amigos, cómo no le paga a alguien que venga a cooperar con los mellizos y el aseo. Eso sería una tremenda ayuda para Carmencita, ya sobre exigida con el cuidado del marido. Si bien el problema nace por la necesidad de la hija, Carmencita también tiene parte de responsabilidad al no poner límites. Carmencita siente que 'ser una buena madre' es un sí sin límites. Se la orienta a tomar conciencia de sus sentimientos, necesidades y cariño. Y eso conversarlo con su hija, para llegar a un acuerdo entre ambas. El decir "no", no significa ser una mala madre sino ser honesta consigo misma y con los demás, lo cual ayuda también a su hija a desarrollar sus propias potencialidades y a ponerse en el lugar de Carmencita. CONVERSACIÓN Después de varias conversaciones con Carmencita, ella logró comunicarle a su hija sus sentimiento y necesidades. Hoy Mariela, está ahorrando para optar a un subsidio habitacional y emprender la vida con sus hijos, sabiendo que igual cuenta con la ayuda de su madre. La vida diaria ha mejorado, Mariela llega más temprano, se preocupa más de los niños y ha podido contratar a una persona dos veces por semana para que ayude a su madre. Lo mejor de todo es que Carmencita al expresar sus necesidades abiertamente ha mejorado la relación entre ambas ya que ha abierto una canal de comunicación antes cerrado.
|
|