TOMARSE UN CAÑÓN: Si este chilenismo se aplicara en tiempos y condiciones de guerra podría ser más o menos lógico, pero como no tiene nada que ver con un conflicto bélico se quedó en Chile como uno de los dichos favoritos de los borrachos o curados nacionales. "Tomarse un cañón" viene de la costumbre de llamarle "caña", "cañón" o "cañonazo" a un vaso de vino, chicha o cualquier otro "copete" afín. Curiosamente también en nuestro país les llamamos "cañones" a los peloduros y rebeldes, como los bigotes de algunas suegras.
A TODO TRAPO: Hace años, cada vez que la gente se "cacharpeaba" y se vestía bien, se decía que su elegancia era "a todo trapo". después, el mismo dicho comenzó a usarse como muestra de exageración y derroche, y entonces las cosas "a todo trapo" pasaron a involucrar un cúmulo de gastos y grandes recursos económicos, como se supone será el matrimonio de "Bam Bam" y la Kenita Larraín.
DOBLAR LA MANO: A simple vista pareciera que a alguien le tuercen físicamente una mano, pero como modismo se trata de vencer o doblegar a quien ganaba siempre con o sin razón. Éste es el dicho de los que nunca se rinden.