El Presidente Carlos Mesa se reunió en La Paz con la Junta de Asesoramiento Estratégico del Poder Ejecutivo, formada por diez ex cancilleres, para definir las próximas movidas en el tema de la salida al mar.
De partida, se ordenó el envío a las embajadas en todo el mundo de fundamentaciones jurídicas, históricas y económicas sobre la petición boliviana, y se analizaron las declaraciones del Presidente Ricardo Lagos, acerca de reiniciar relaciones diplomáticas.
También se habrían incluido acusaciones sobre el uso "abusivo" de las aguas de la vertiente del Silala, al desvío del río Lauca, a la privatización del puerto de Arica -al margen del Tratado de 1904- y a la colocación de centenares de minas explosivas en la frontera con Bolivia.
Otro paso es el acercamiento a Perú. Para ello, el viceministro de Relaciones Económicas e Internacionales, Isaac Maidana, se encuentra en Lima con la perspectiva de entablar una negociación de un Mercado Común, además de solucionar las dificultades de aranceles.
En todo caso, el Gobierno boliviano se mostró satisfecho con la designación del nuevo cónsul general chileno en La Paz, Emilio Ruiz-Tagle Orrego. ya que, según el canciller Juan Ignacio Siles, la ausencia de este representante ponía en duda el ofrecimiento de relaciones diplomáticas con Chile.