La suerte está echada. Hoy, con la fresca, o mañana a más tardar, los 16 participantes de El Derby 2004 realizarán el último cotejo en corto como preparativo para la máxima prueba de la hípica nacional, que se disputará en tiro de 2.400 metros este domingo 1 de febrero.
Ochenta mil personas, sin ponerle ni quitarle, es la barra que esperan los caperuzos porteños para el máximo desafío del verano en la V Región, que con sus playas, sol y diversión pone el marco preciso y precioso para esta centenaria competencia, con los mejores caballos que quedan en Jaguarlandia. Pero El Derby es una fiesta popular que no depende de las estrellas; se sustenta por sí sola en la tradición de un pueblo que disfruta con la algarabía del espectáculo hípico, de jugosos asados y de la música popular dentro de la elipse viñamarina, a la que llegan, incluso, el día anterior. Eso sí, se echarán de menos a campeones de la talla de Host, Sanderman y, desafortunadamente, a Pel, pero en cancha habrá 16 esperanzas de triunfo, cada una con más o menos opción, y sólo una entrará en la historia.
En la maratónica jornada del "Derby Day" se correrán también los clásicos Alberto Solari Magnasco; Consejo Superior de la Hípica Nacional y Lionel Wodehouse. Al final, como en la fiesta de Serrat... Ricachinis y Pobletes se irán pa' su casa, pero lo comido y lo bailao...