Llorando de puro arrepentimiento fue entregado ayer a la Justicia del Crimen un comerciante que, enloquecido por los celos, intentó asesinar a su esposa, disparándole cuatro tiros a quemarropa. Pese a que todos los proyectiles hicieron blanco, la mujer logró sobrevivir.
Este nuevo hecho de violencia intrafamiliar ocurrió la tarde del 25 de diciembre del año pasado en una vivienda del Pasaje Burdeos de la comuna de La Pintana.
Con la idea fija de que la Rosa I. (39) le era infiel, Patricio U., (44) vio todo rojo y protagonizó una fuerte discusión con ella. En medio de la pelea, el sujeto corrió a su pieza, sacó un revólver Famae que escondía debajo del colchón, apuntó y le disparó con increíble sangre fría cuatro balazos del 38, para luego hacerse humo. El arma estaba debidamente inscrita.
Las propias hijas de la víctima llevaron a su madre hasta el Hospital Sótero del Río, donde los médicos lograron salvarle la vida.
Tras un mes de intensos operativos, detectives de la Brigada de Homicidios (BH) Metropolitana dieron con el sujeto y ayer en la mañana lo entregaron al Noveno Juzgado del Crimen de San Miguel, bajo el cargo de parricidio frustrado con arma de fuego.