Hasta la Municipalidad de La Florida llegaron a armar cuática más de 300 feriantes de la Villa O'Higgins, debido a que el alcalde Pablo Zalaquett quiere correrlos de Rojas Magallanes por los reclamos de algunos vecinos. El problema de fondo, dicen los comerciantes de frutas y verduras, es que ya los han echado de montones de partes.
Todo el atado comenzó el viernes pasado, cuando les avisaron que no podrían ocupar la calle el domingo por las denuncias de que dejan todo cochino, y que si insistían en instalarse, llegaría la fuerza pública a echarlos cascando.
"Ellos piden que nos dividamos en dos, y lamentablemente no podemos, porque salimos perdiendo. Soluciones no nos han dado, porque dicen que esto le compete al seremi de Transportes, que distribuye las calles. Además, nosotros limpiamos todo antes de irnos, así que es mentira eso de que ensuciamos", indicó Lina Ríos, presidenta de la Feria Villa O'Higgins, .
Para apuntalar sus afirmaciones, la dirigenta aseguró que los reclamantes son cuatro pericos, mientras que otros 5.000 floridanos han dado sus firmas en apoyo.
"Ya hemos perdido Santa Raquel, Américo Vespucio y Santa Julia. De hecho, antes los fines de semana vendíamos entre 150.000 y 200 mil pesos, ahora con suerte llegamos a las 10 lucas", alegó el feriante Iván Burgos Por su parte, el jefe de Comunicaciones de la muni , Roberto Osorio, dijo que este jueves se buscará un arreglo al problema, en una reunión entre los caperuzos de la feria, autoridades comunales, el intendente Marcelo Trivelli y el seremi de Transportes, Silvio Albarrán.