Los brothers de VidaVisión no se echaron a morir con la clausura del canal evangélico y ayer en la mañana llegaron a celebrar su tradicional culto dominguero, esta vez desde el bandejón central de la Alameda, entre Avenida España y Molina, frente al edificio.
Cerca de 200 hermanos se juntaron para adorar al Pulento y escuchar los mensajes de su pastor Alejandro Martínez, quien reiteró que "nos parece injusto que por un papel que nos quedó fuera de plazo nos hayan clausurado. Nos parece que hay algo raro dentro de la Municipalidad de Santiago".
El pastor está cachudo porque si bien la Dirección de Obras Públicas depende del gobierno, la notificación de la PLR viene firmada por la muni de Chago City.
Esta semana las transmisiones de VidaVisión se han realizado en la Alameda, gracias a que los técnicos se avisparon con la fibra óptica conectada directamente a la antena del San Cristóbal. Por eso, Martínez es categórico: "Pueden cerrarnos el templo, pero la palabra de Dios jamás podrá ser clausurada".
Durante la presente semana, los caporales de VidaVisión seguirán parlando con la muni de Joaco Lavín para solucionar el atado. "El problema que hay es que entre el alcalde subrogante Patricio Cordero y el director de Obras Públicas Miguel Saavedra, que se han pasado la pelota todo este tiempo con nuestro caso", concluyó Martínez.