No pasó de ser un gran susto el que vivió Leonardo Bustamante, juez de línea que se transformó en la nueva víctima de los flaites del fútbol, al recibir un impacto en la cabeza en el triunfo de Unión Española sobre la "U". El guardalíneas, que llegó al Instituto de Seguridad del Trabajo con una contusión craneana "después de haber perdido el conocimiento por algunos minutos", según lo relató el galeno Boris Devia, ayer amaneció mucho mejor y estaría siendo dado de alta prontamente.
"Gracias a Dios, Leonardo tuvo un buen despertar. Ya pudo comer y el dolor en la cabeza fue disminuyendo", comentó Carlos Chandía, juez principal de la contienda entre rojos y azules que se tiñó de escándalo por la agilada de los que confunden los estadios con un sitio para dar jugo.
Aunque lo peor ya pasó, de todos modos, Chandía insistió que las autoridades tienen que tomar cartas en el asunto para que escenitas como la del sábado no vuelvan a repetirse. "Somos empleados de la ANFP, por lo que ella tiene que garantizarnos nuestra seguridad. Imagino que se adoptarán medidas judiciales", advirtió el chillanejo.
Al respecto, la Intendencia Metropolitana anunció que pedirá un peritaje a la procedencia del proyectil, que no nació de la barra brava azul, sino de Tribuna Andes, donde se supone que asiste gente más cuerda.