|
|
| 29 de Febrero de 2004 | |||
|
|||
| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
Disparó como contratado e hirió a otros 3 jugadores Preso pistolero que mató a un crack de fútbol amateur (Manuel Vega O.)
Dicha tarde, el maleante Fidel Orlando Mella Molina (33), armado con una pistola automática calibre 9, mató al crack amateur José Manuel Catrilef Valdés (53) e hirió a otros tres defensores del Unión. Mella fue apañado cuando visitaba a su parentela en la población Yungay. Según los detectives que lo arrestaron, el pato malo juraba que ya nadie se acordaba del "incidente" y súper confiado regresó a su barrio para zamparse una cazuela cocinada por las angelicales manos de su adorada bambamcita. El maleante tenía dos órdenes de captura pendientes por asalto a mano armada al momento de asesinar a Catrilef. La víctima, casado y padre de dos hijos, era un distinguido capataz de la fábrica de hormigones Grau, donde titaneó durante 30 años. "Sus únicos vicios eran trabajar duro en la semana y jugar como lateral derecho por los viejos cracks del Unión Valdivia, el club de sus amores durante dos décadas", dijo Luis Quijada, su amigo del alma, durante los funerales. El baleo, según la policía y los testigos, se inició cuando los deportistas jugaban el "tercer tiempo" tras golear al club deportivo Estrella Blanca y pasar a los cuartos de final del torneo organizado por la Liga Monumental de La Granja. Fue entonces cuando desde un furgón se bajaron tres milongas que comenzaron a pasearse frente a los atléticos players, admirando de reojo su admirable estado físico. Al cachar que los estaban cuarteando, los cabros le devolvieron la gentileza a las damas con una lluvia de creativos y poéticos piropos. Al parecer, éstos no fueron del agrado de las doncellas, puesto que se retiraron del lugar profiriendo irreproducibles xuxadas, tras advertir a los peloteros que serían sus hidalgos caballeros los encargados de lavar la afrenta. Los piroperos no se preocuparon por las amenazas, pero minutos más tarde regresó el furgón y desde él se bajo Fidel Mella, quien sin perder un minuto de su precioso tiempo de bellaco a tiempo completo disparó al bulto. Cuatro personas fueron alcanzadas por la andanada de plomo. Tres fueron trasladados hasta el Hospital Sótero del Río y posteriormente se recuperaron, pero Catrilef falleció en el lugar, fulminado por un impacto en el corazón.
|
|