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| 29 de Febrero de 2004 | |||
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Junto a boom de la sexoterapia crece uso de adminículos que potencian el placer de la pareja Juguetes eróticos se meten entre sábanas de chilenos (Marcelo Romero G.)
Los chinos fueron particularmente exquisitos en sus afanes por proporcionarse mayor placer, creando líneas de juguetes eróticos, como las "Bolitas Chinas", que aún en pleno siglo XXI son usadas por mujeres. Asimismo, la cultura hindú, incluso antes del provocativo Kamasutra, describe "dildos" o consoladores de cuero con incrustaciones preciosas y madera pulida. La cultura griega adoraba a Afrodita, a quien se ofrendaba con ritos de amor, fecundidad y sexo, donde era frecuente el uso de zanahorias y pepinos. Pero no sólo las culturas antiguas hicieron de estos elementos algo habitual. A fines del siglo XIX existió una incipiente industria de accesorios sexuales, que coincidió con algunos avances de la medicina y con los éxitos de la revolución industrial. El uso médico se extendió por más de 30 años, hasta que el doc Sigmund Freud estableció las bases de la sexualidad moderna, donde se reconoce el "derecho" al placer de las mujeres y, por tanto, se dejó de considerar la ansiedad sexual como una enfermedad. De ahí en adelante, la industria se fue para arriba como la espumita.
¿Y cómo andamos por casa?El sicólogo clínico y caperuzo en terapia de parejas César Menéndez sostiene que en Chilito es una práctica cada vez más extendida el uso de juguetes sexuales, que mal entendida raya en la pornografía, pero que si se visualiza como medio para el placer sexual natural del ser humano, no tiene por qué ser estigmatizado, manejarse en un mundo turbio o ser un tabú.Una encuesta vía internet realizada el calendario pasado cachó que el 36 % de las parejas usaba o había usado algún accesorio sexual y que el 68 % de los restantes tenía la tentación. Además, el estudio indicó que las féminas son las mayores compradoras y las que chicotean a los machotes para que den el visto bueno a la compra. Otro dato: La clientela se ubica entre los sectores más pudientes. Menéndez asegura que son las mujeres las que más consultan por los beneficios que les podría traer la utilización de juguetes sexuales. "Y después traen a la consulta sus pololos, novios o esposos", explica. El profesional sostiene que no se debe entender el uso de estos artefactos como una degeneración, sino que como algo complementario dentro de una buena relación sexual. "La única condición es que sea consentido por las personas que van a participar", subraya. Recomienda "comenzar con un vibrador normal hasta que la excitación y la confianza con el juguete incite a avanzar en otras dinámicas. Luego de un período, se sentirán en condiciones de elegir productos más sofisticados e incrementar el arsenal de accesorios para disfrutar de un sexo más pleno". Sostiene que "los hombres, a través de la testosterona, y las mujeres, a través de estrógenos, mantienen de manera latente una predisposición orgánica a desarrollar la genitalidad, de manera masturbatoria o compartida". Explica que incluso "el uso de estos aparatos ayuda a que el deseo sexual permanente se canalice en la pareja y no en alternativas como podrían ser los amantes". Además, en las mujeres, la anorgasmia, frigidez y el vaginismo, pueden resolverse con un chinito ciego chacotero, previa terapia. "Todas estas disfunciones se logran resolver luego de una sicoterapia en manos de un sicólogo clínico especializado en sexología y terapia de pareja, ya que en la gran mayoría de los casos tienen origen sicológico. Muchas veces también, en algunos de estos cuadros, el terapeuta recomienda el uso de accesorios y juguetes sexuales, como elementos de apoyo para superar determinadas disfunciones". Para Carlos Concha, caporal de www.sexoterapia.cl, la experiencia de mantener un sex shop virtual ha sido requete interesante. "De partida, lo nuestro es diferente, porque para vender nuestros artículos recibimos la asesoría del sicólogo César Menéndez. No traemos cualquier cosa". Destaca que "el anonimato que implica una venta virtual ayuda a que la gente tenga confianza, además del respaldo terapéutico que entregamos".
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