La familia de Javier Vásquez Valencia presentó una querella por homicidio calificado, en el 23º Juzgado del Crimen de Santiago, contra todos los que resulten responsables de la muerte del obispo evangélico de 86 años, ocurrida el 25 de julio pasado.
La parentela considera que no se trató de un deceso por causas naturales, sino que fue eliminado por terceros debido, supuestamente, a la pugna de poder que generaba el cargo que ostentaba en la Iglesia Evangélica Metodista Pentecostal de Chile.
En el escrito judicial patrocinado por el abogado Patricio Piddo, se solicitan las fichas clínicas de Vásquez, quien dejó de existir en la Clínica Indisa. Probablemente también pedirán a futuro la exhumación del cadáver, ya que, de acuerdo al certificado de defunción, la muerte del jefazo religioso se produjo por una insuficiencia hepática aguda provocada por "sustancias", al parecer químicos.
Jorge Vásquez, hijo del fallecido pastor, explicó que luego de la muerte de su padre "nos encontramos con que pudo tratarse de un atentado contra su vida y uno eso lo que siente como familia".