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| 16 de Marzo de 2004 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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No soportó que interrumpiera el cumbiancheo Pergenio mató amigote porque se tropezó en equipo de miusic Héctor Cossio L
El angelito, luego de pasar la mona, no tuvo ningún problema en narrar con lujo de detalles el homicidio a los polis de la BH, de modo que los detectives conocieran de cerca sus razones, las que, en su locura, sigue creyendo que son justas. M.F.V.Z., de 16 pepas, despertó temprano el sábado con la bronca. El carrete estaba listito para la noche, pero todavía quedaban detalles que afinar, como los casetes de sound nacional y los compactos argentinos, muchos de ellos prestados sin devuelta. Antes de la hora fijada llegaron los amigotes, para variar sin ni uno, pero con todas las ganas de carretear hasta la madrugada. Lo primero fue aprovisionarse de copete, esconder unas de pisco para el momento de la sequía, correr los muebles para dar espacio y, lo principal, ponerles play a los discos que desde temprano le habían sacado los choros del canasto. Un paso por aquí, otro para acá y pa' dentro. Un girito por ahí, una vueltita por allá y pa' dentro. Al cabo de unos tres temas, la mayoría de los piscoleros se había puesto más que a tono y comenzaba ya a mandarse los primeros numeritos. El dueño de casa, que pasará unas largas vacaciones tras las rejas, fue el primero en chorrear copete al piso. A la medianoche todavía la fiesta estaba en calma. No había ni una chiquilla llorando en el baño y tampoco se habían desencadenado las típicas chorezas. Media hora más tarde, todo cambió. No se sabe si ya le había entrado agua al bote, pero lo cierto es que a la víctima Manuel Pouleurs, de 19 años, le tambalearon las patulecas y por poco se cae encima del equipo de música, verdadero anfitrión de la fiesta. Como en las películas, el carrete quedó mudo mientras las miradas se concentraban en el tres en uno que se bamboneaba en semicírculo, hasta que por fin el dueño del festejo atinó y logró pararlo. Acto seguido, Pouleurs salió de chasca a la calle y tras él lo persiguió el menor, quien, furioso, deseaba vengar a tajos la torpeza. Frente a la numeración 10851 de calle San Manuel, en La Pintana, M.F.V.Z. empuñó su cuchilla de 10 centímetros y le perforó cuatro veces el tórax a su ex amigo. Vengado el error fatal, le subió el volumen a la música e invitó a todos a bailar, pero nadie lo siguió.
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