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| 26 de Marzo de 2004 | |||
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Tenía récor Guinness de patudez con 107 órdenes de detención y permanecía prófugo desde 1993 A la capacha campeón nacional de chirimoyos Carlos Godoy S
Desde 1993 que Eduardo Finster Kretschner (33) comenzó a tirar chocosos de goma en la ciudad de Valdivia, en perjuicio de comerciantes dedicados a la venta de tractores, retroexcavadoras y camiones oruga. Su truco consistía en cancelar el primer documento y luego hacerse humo como el mago David Copperfield. Se estima que el pechuga clavó a cerca de 50 hombres de negocios, la mayoría de su zona y el resto de Temuco, Santiago y algunas ciudades de la Quinta Región. Mientras los cheques daban bote como los equipos chilenos en la Copa Libertadores, y sabiendo que era buscado por la policía, Finster huyó hacia la Región de la Araucanía y luego se fondeó en Quilpué, Quillota y Quintero, donde pretendía construir una casa de reposo para ancianos. Sin embargo, la cueca se le acabó en las últimas horas, cuando detectives de la Brigada Aprehensora de Prófugos de la Justicia (Brap) lo arrestaron en en una vivienda del sector donde mueven repuestos de autos legales y de los otros . Los policías dispusieron puntos fijos hace dos semanas y finalmente lo apañaron la tarde del miércoles. El detenido era requerido por todos los juzgados del crimen de Valdivia y tribunales de la capital y la Novena Región, que en total evacuaron 107 órdenes de aprehensión en su contra: 106 por giro doloso de cheques y la restante por estafa. Finster no tiene antecedentes policiales, pero en el registro histórico de Investigaciones aparecía en el Top One de la tabla de chirimoyeros. En su primer año de funcionamiento, la Brap ha ubicado y capturado a 350 prófugos de la justicia y cumplido 1.800 órdenes de aprehensión, siendo Eduardo Finster el más avezado de todos. El empresario forestal fue entregado ayer al 23º Juzgado del Crimen de la capital por detectives de la Brap, que lo mantuvieron en el anonimato tapándolo con un polerón.
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