Un verdadero tesoro energético se encuentra disperso en las costas nacionales, entre las regiones Quinta y Décima. Se trata de verdaderos yacimientos de gas metano, producidos en el fondo marino por la aparición de los denominados hidratos, mezcla helada de cristales de metano y agua, situados en algunas zonas apenas a 50 millas de la costa, y que desde el año 2001, han sido estudiados con atención por científicos de diversas universidades, con el apoyo del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (Shoa).
Hasta el año pasado, los infomes apuntaron a tratar de delimitar el área de la costa nacional en la que se encuentran presentes los hidratos de gas. Para ello, científicos de la Pontificia Universidad Católica, y de la Universidad Católica de ValparaÌso trabajaron a bordo de los buques Vidal Gormaz y Cabrales, a cargo del SHOA, con la idea de detectar los puntos exactos en los que existen las lenguas de gas metano.
El doctor Mario Cáceres precisó que para octubre del presente año está previsto un nuevo crucero de investigación en la zona, para avanzar en la cuantificación del yacimiento, labores en la que se sumarán estudiosos cabezones de universidades danesas, alemanas y norteamericanas.
El problema es que no se conoce de algún método que permita sacar estos hidratos de gas del fondo marino, y producir energía. En todo caso, los involucrados en la investigación mantienen el optimismo en su trabajo, como es el caso del Capitán Roberto Garnham Poblete, director del Shoa. "Lo importante es que nosotros ya sabemos el área en la que está esa energía, y pretendemos este año saber su magnitud. Pero después viene el problema de cómo extraerla, y por eso son tan importantes las investigaciones científicas que se realizan a partir del trabajo en estos buques", sentenció.