Jerusalén (EFE).- El primer ministro israelí, Ariel Sharón, manifestó que si su plan de desconexión no recibe el respaldo de los militantes de su partido Likud, convocaría con toda probabilidad nuevas elecciones.
En una entrevista que difundió el Canal 2 de la televisión, Sharón dijo que si su plan no prospera en la votación de sus correligionarios, que están llamados a las urnas mañana domingo 2 de mayo, se crearán "muy difíciles condiciones" para que siga liderando el Ejecutivo israelí.
El plan establece la evacuación de todos los asentamientos judíos de la ocupación militar en la franja de Gaza, así como la retirada de otras cuatro colonias en el norte de Cisjordania, de donde el Ejército se retiraría a una nueva "línea de seguridad".