CAÑETE.- El galeno de turno del hospital local casi se va de espalda el tucán, al igual que la matrona del establecimiento, cuando pasaba revista por la mañana en la sala de Obstetricia y se percató que la cama de una parturienta que dio a luz en la mañana se encontraba desocupada.
Los hechos se registraron en los momentos que una mujer, cuya identidad se mantiene en reserva para no entorpecer las diligencias, se internó en el nosocomio, toda vez que se encontraba dentro del período determinado por los hombres de blanco para convertirse en mamurri.
Una vez que se produjo el alumbramiento, la mujer esperó que el recién nacido fuera llevado hasta la sala de Neonatología para los exámenes de rigor de la guagua y ahí mismito aprovechó de echarse el ave.
El recién nacido, de 43 centímentros y 2 kilos 800 gramos de peso, de sexo masculino, quedó a disposición de los funcionarios de turno del hospital, quienes informaron de la situación a Carabineros de Cañete, los que se constituyeron en el nosocomio junto al fiscal de turno.