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| 13 de Junio de 2004 | |||
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Los amores con límites Hay ciertas conductas que impiden que la entrega sea total, ya sea por temores, compromisos o experiencias que han dejado huellas. Quien fue traicionado, por ejemplo, estará pendiente de que ello no le vuelva a ocurrir. Los límites que nos afligen al empezar a amar a alguien nos los autoimponemos, como medida de defensa ante un posible engaño que tal vez nunca llegue. No todos los límites son negativos. Hay ciertos parámetros que se deben respetar al interior de la relación, como el respeto a la individualidad de la otra persona.
Frente a esta tradición siempre cabe la pregunta, ¿qué es el amor? O ¿puedo entregar mi amor sin preocuparme? El amor es un asunto muy complejo, como todo lo que tiene que ver con los sentimientos. Aunque esta sensación en particular depende de la capacidad que tenga cada persona para relacionarse con su entorno, para dar y entregarse a los demás. El amor se puede concretar de diversas formas: la pareja, los hijos, los amigos, la vida misma. Y con cada uno, adquiere perfiles distintos. En pareja, los problemas nacen cuando se comienzan a imponer o a autoimponer ciertos límites a una relación que antes no los tenía. Tal como ocurre cuando se comienza una unión y luego, por miedo a un engaño, no se entrega todo el amor que se podría dar. Para la sicóloga Varinia Torres,"hay quienes piensan que el amor es un sentimiento pero, sobre todo, es una actitud, una decisión personal. El amor para algunos disculpa sin límites, confía sin límites, espera sin límites y soporta sin límites. Pero eso es una opción que se puede tomar después de haber conocido a una pareja determinada, aquí es donde toman importancia los distintos tipos de vínculos afectivos que existen en la actualidad, como 'andar', 'pololear' y luego casarse".
TEMOR A..."Hoy en día, muchas veces se tiene temor a establecer una relación seria, por miedo a ser rechazado o engañado. De ahí vienen las actuales subdivisiones en las parejas como los 'andantes', quienes muchas veces no se atreven a establecer una relación más formal, pues según ellos quieren libertad; pero esa libertad deriva, generalmente, de un temor a entregar sentimientos más profundos como el amor", señala la profesional.El pololeo, es una instancia de prueba de las condiciones que podrían establecerse en una relación más seria y es el espacio en donde las personas pueden descubrir qué están dispuestos a dar y qué esperan recibir de su pareja. Pero cuando en la relación se ha entregado cariño y existen engaños de por medio, muchas veces la persona engañada además, de quedar dolida, puede quedar con un temor permanente a ser traicionada lo que le impide volver a confiar y poner límites a la relación." Agrega la sicóloga. "Todo posible daño siempre tiene solución, pues todos hemos sido heridos de una u otra manera en nuestra vida, todos tenemos la posibilidad de aprender de esos golpes y en lugar de echarse a morir, crecer a partir de ellos; iniciar un proceso de sanación interna que cambie nuestros patrones aprendidos y transforme las enseñanzas de lo que hemos vivido. Los límites nacen en el interior de la persona ahí es donde adquieren la fuerza para salir", asegura Varinia Torres.
LOS OTROS LÍMITES"No siempre los límites en las parejas son malos, los que se refieren a poca entrega amorosa o afectiva tiene una connotación negativa para la pareja, sin embargo los márgenes que se refieren a comportamientos vinculados a violencia física o mental sí deben ser establecidos y muy marcadamente", afirma la profesional.Asimismo, existen definiciones relativamente claras respecto de lo que implica el compromiso de estar en pareja, entre otras cosas, compartir una serie de espacios, además, de derechos y deberes específicos que se fijan al interior de cada relación. Las parejas ponen ciertos límites, pues lo que para unos puede ser condición mínima, como por ejemplo compartir todo lo que cada uno piensa y siente, para otras parejas puede ser una invasión a la privacidad. "Los espacios, temas y tiempos, compartidos por la pareja se deben definir en conjunto y ser de mutuo acuerdo. Además, dependerá del grado de compromiso o tipo de relación, pues en un pololeo el nivel de compromiso es mucho menor que en un matrimonio", afirma la sicóloga.
MATRIMONIOEn el matrimonio, si bien siempre se pueden renovar los acuerdos, que se lograron durante el pololeo, existe un deseo de compartir algo más que los tiempos libres. La construcción de un hogar obliga a redefinir los proyectos personales en función del proyecto común.Casarse es una decisión muy seria que se proyecta en el tiempo e incorpora la responsabilidad no solo por el bienestar de la pareja, sino que además, de los hijos quienes no participan del acuerdo inicial. "En este punto, la pareja debe definir cuales serán los alcances o límites de los compromisos que se asuman, pero es evidente que si se decide vivir en pareja de manera estable, habrá que revisar como se redefinirán los espacios y tiempos personales en función de la pareja", explica la profesional. Enfatiza que "el tema central probablemente no sea cuánto tiempo o qué espacios serán o no compartidos. Lo más importante, tal vez, es que exista equidad y que ambos se sientan en igualdad de condiciones. Es decir, que ambas personas sientan que su espacio y su tiempo están siendo valorados y respetados por el otro y que los límites que se pusieron son respetados", concluye la profesional.
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