TEHERAN.- Trece personas murieron y 25 sufrieron síntomas de envenenamiento, luego de pegarse unos pencazos de vodka de fabricación casera, ultra mula, en una población del sur de Irán.
El tragullo dejó ciegos a cuatro de los sobrevivientes, expresó un funcionario judicial local de apellido Amiri, añadiendo que el brebaje posiblemente contenía metanol, un líquido tóxico usado en combustibles y en aguarrás.
La policía detuvo a 14 personas que habrían distribuido el vodka, dijo, pero sobrevivientes de la intoxicación se mostraron reacios a cooperar con la poli, porque el castigo habitual para quienes son pillados métale copete, es la flagelación.