|
|
| 14 de Junio de 2004 | |||
|
|||
| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
Lo malo es que les dieron como bombo en fiesta antes de cachar el numerito Falsos polis secuestraron matrimonio al confundirlo con pareja de narcos
Después de tres horas de negociaciones, los secuestradores notaron que se habían equivocado y pasada la medianoche de ayer liberaron a la pareja a un costado del cementerio Sacramental de San Bernardo. Úrsula Paola (30) es secre de la junta vecinal 10 de la villa Los Rosales, en La Granja, y a las 9 de la noche del sábado salió de su casa del pasaje Isla Melchor 0849 junto a su pareja a buscar al mayor de sus dos hijos, Michael (12), quien jugaba a la pelota en la cancha Millalemu. "Íbamos llegando al complejo cuando se nos acercaron cuatro tipos jóvenes, dos con pistolas. Aseguraron que eran detectives antinarcóticos y uno de ellos nos mostró una placa. Les dijimos que estábamos limpios, que no tenemos nada que ver con drogas y no había ni un problema en que nos interrogaran. Sin embargo, se enfurecieron y, a punta de golpes, nos encapucharon y metieron al portamaletas de un auto blanco", relató la mujer. La pareja fue sacada del lugar en un Hyundai Elantra -con vidrios polarizados y patente doblada- y llevada a una casa, desde donde los plagiadores hicieron cuatro llamadas a la casa donde viven de allegados. Los dos primeros telefonazos -entre las 21.30 y 21.45 horas- los contestó Ana Iturra, madre de la víctima, a quien le pidieron la entrega de un millón de pesos en billetes y medio kilo de oro, cuyo traspaso debía hacerse en el Cristo de una iglesia del paradero 25 de Avenida Santa Rosa. "El tipo me insultó y dijo que si no obedecíamos, a mi hija la iban a 'chacarear'". El tercer llamado lo contestó un tío de la mujer, y el cuarto, un detective, a quien el contacto dijo llamarse José. "Cuando le dijeron que la llamada iba a ser rastreada, el tipo cortó y no llamó más", indicó Ana.
Brutos totalesA la misma hora, cerca de las 22.00, la pareja seguía raptada. "Cuando les contestó el detective los sujetos se enfurecieron y comenzaron a golpear a mi esposo. Nos encañonaron y a él le dieron combos en las costillas y un cachazo en la nariz. El hombre que actuaba como jefe siempre amenazó con asesinarnos, pero otro le pedía calma y me decía que estuviera tranquila. Les reiteramos llorando que no somos narcotraficantes, sino que gente humilde y de trabajo, y que no teníamos de dónde sacar un millón de pesos y oro. Después conversaron un rato y volvieron a pegarnos. Dijeron que sabían que mi madre era narco y que tenía dinero y joyas. Finalmente nos dejaron solos y como a las dos horas después nos volvieron a subir al portamaletas".Úrsula y Lucho fueron llevados a un peladero de Avenida Los Morros, que colinda con el Cementerio Sacramental de San Bernardo, donde fueron bajados pasada la medianoche. "Nos apuntaron con pistolas y dijeron que corriéramos sin mirar para atrás, ya que, de lo contrario, nos matarían. Enseguida le pedimos ayuda al guardia del cementerio y llegaron carabineros y detectives". Úrsula cree que el secuestro se debió a una supuesta venganza de algún vecino mal intencionado. "Pero se equivocaron, porque no somos narcotraficantes. Yo soy dueña de casa, mi marido trabaja en el 'Dominó', mi madre es vendedora de pantalones y chalecos de La Ligua puerta a puerta y mi padre tiene cáncer. Fue una experiencia terrible, porque pensé que esos mafiosos nos mataban. En todo momento pensé en mis hijos de 12 y 8 años", relató, llorando, la víctima. La pareja vive hace 15 años en la villa Los Rosales "y nunca hemos tenido problemas con nadie. Toda la gente nos conoce y saben que somos gente trabajadora. Se trató de un error, pero, gracias a Dios, todo salió bien y estamos vivos", dijo Úrsula. Este hecho es calcado al que el 12 de mayo pasado sufrió en la misma villa un niño de 12 años, quien estuvo raptado durante 5 horas por cuatro delincuentes de la población La Legua, que se lo llevaron encapuchado en un auto Daewoo color azul. A sus padres les pidieron 28 millones de pesos, pero finalmente Pablo R.N. también fue liberado en la Avenida Los Morros, sin que se pagara el rescate. (Carlos Godoy S.) |
|