El diputado RN Nicolás Monckeberg y el senador UDI José Antonio Coloma pidieron ayer al Gobierno que destine a regiones y no a la capital los tres mil nuevos carabineros que prometió tirar a la pelea este año, debido a que las encuestas, las cifras y las percepciones de la gallá indican que los patos malos están haciéndose la América fuera de Santiago.
Por ejemplo, señalaron que en Rancagua los robos con violencia han crecido, en los últimos cuatro años, en mil por ciento, en tanto que las regiones en que la gente se siente más indefensa son Talca (63,71%), Iquique (62,09), Temuco (61,73), Antofagasta (61,39) y Curicó (54,8%).
Los honorables sugirieron cortar con el centralismo en las decisiones sobre seguridad ciudadana, que se toman desde el Ministerio del Interior en Santiago, y otorgar más libertad de acción y recursos a las municipalidades.
Solicitaron a Papá Mono que despache en un dos por tres la ley de responsabilidad penal juvenil, porque los menores de 18 años se están aprovechando para robar y asaltar.
Señalaron que en ene ciudades del país apenas hay un carabitate por cada 800 pelagatos en circunstancias que el óptimo es uno por cada 400.
Coloma afirmó que la gente de regiones es la que se siente más desamparada y está más temerosa frente a la violenta acción de asaltantes, cogoteros, burreros, lanzas y toda la fauna del lado oscuro del Chile galáctico. (HCP)