No sólo las autoridades se cabecean a diario para acabar con la maldita nube de esmog que cubre la capital: Los girosin tornillos llegan a echar humito para inventar el artefacto que, de una vez por todas, deje ver la cordillera y el cielo azul.
Mentes inquietas, apuntaladas por la Conama, mostraron ayer los frutos de años de trabajo en la muni de Santiago. Una chimenea a parafina, tubos que expulsan el esmog hacia las alturas y cilindros portátiles que atrapan la cochiná son sólo algunos de los ingenios.
Desde Temuco, Jorge Brand, trajo lo que él llama "la solución" a la contaminación intradomiciliaria, producida en gran parte por la humilde parafina.
El inventor puso el cuerpo de la estufa a kerosene dentro de una cámara con ventilación al exterior. La gracia del artefacto es que irradia calorcito para toda la casa y tira los gases nocivos para fuera.
Por su litrolio, Jorge Alonso Walters craneó el rimbombante "Cilindro capturador de partículas en suspensión", que atrapa la basura del aire mediante una suspensión acuosa y filtros varios. Asegura que el invento es la papa, porque puede, por ejemplo, ponerse sobre los taxis, colectivos y micros con un costo de 300 lucas. (A.F.L.)