Un pitufín de apenas 7 años fue la atracción en el monumental encuentro de ciber jugadores que se desarrolló, desde el viernes sin parar hasta anoche, en el Museo Histórico Militar. El peque Edgard Bernales se peina en la onda computina y se dio el lujo de ganarles a varios guailones en las clasificatorias para el mundial de los juegos en computador.
Este alumno de segundo básico del Kent School agarró a los 4 pepinos el compiuter de su papi y no se demoró nada en dominar los juegos que su taita no pescaba por falta de tiempo. Después fue jugando contra la máquina y siempre le ganaba, por lo que se le hizo una necesidad el enfrentarse a otros ciber atletas en distintos "tarreos".
"Él ha aprendido sólo. Primero jugaba conmigo, pero se aburrió de ganarme. Después jugaba solo y en línea. Ahora que ya vi que tiene condiciones, lo apoyo en los juegos de red y creo que si le gusta y lo compatibilizamos con el colegio, puede llegar lejos", chocheó su papurri.
Después de perder su primer partido en el juego Unreal Tournament 2004 -el que más domina- tras cuatro triunfos, el chiquilín soltó un minuto el teclado y el mouse y señaló a los tíos de La Cuarta, la Milenium, que "no ha sido muy difícil. He ganado hartos partidos; la otra vez jugué contra el Zoom y me costó más. Ahora parece que no está tan bueno; me cuesta menos matarlo".
Edgardito fue uno de los 500 participantes en la gran clasificatoria para los World Cyber Games (WCG) a realizarse en San Francisco, Estados Unidos. Se trata de la cumbre de los ciber juegos, a la que llegan 700 computines de todas partes del mundo.
Manquehue Net, Samsung y el Museo Histórico organizaron el torneo junto a una tremenda Lan Party desde el viernes en la noche. En total, el evento juntó a unos mil 500 compadres que no pegaron pestaña y tuvieron que ganarle al frío durante los tres días de la fiestoca. Según los organizadores, el evento fue un exitazo, por la concurrencia y porque el sistema no se cayó nunca, no como otros... (Abel Fuchslocher L.)