|
|
| 14 de Junio de 2004 | |||
|
|||
| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
Tímido periodista fue "iniciado" por la voluptuosa rusoski... en el escenario Lola prendió hasta el pasto tierno en Doñihue
La pechocha se mandó un show de antología, incluyendo bailongos y concursos que dejaron ardiendo a la barra campestre, harto tranquilein por lo demás. La estrella del "Morandé con Compañía" llegó al lugar pasadas las dos de la mañana acompañada de su séquito de roperos que la siguen a sol y sombra, pa' que la chiquilla no corra ningún peligro con los manilargas y demases. La esmerada producción del evento se la jugó por su invitada, ya que hasta estufita y kuchen de frutilla casero le tenían en su camarín. Como sabían que no come nada de carne, le ofrecieron un par de tarros de almejas y choritos, además de queso de cabra y aceitunas de Azapa, para agasajarla como se lo merece. Como la minurri había tomado once antes de salir, los deliciosos bocados se los engulleron en un dos por tres entre sus "kevincostners" y los trasnochadores periodistas que cubrieron el brillo y que patudamente entraron al camarín como Pedro por su jatu.
Tras bambalinasAntes de comenzar la performance, La Cuarta echó la talla de lo mejor con Lola en su aposento. Incluso se dio el tiempo de aclarar que su abuelita nunca fue espía de la KGB -como apareció en un matutino hace algunas semanas-, pero que sí trabajó en un servicio de gobierno que recogía niños de la calle en los primeros años del período Bolchevique, con Wladimir Lenin en el poder.También se refirió a la mansaca que quedó la semana pasada en Puerto Montt, donde tuvo que suspender su presentación por la excesiva producción de adrenalina de la barra sureña.
- ¿Viste el partido de Rusia con España?
- España, 1 a 0.
A escenaMinutos antes de subir al escenario, Lola le preguntó a José - quien la acompaña en el viaje- sobre cuál de sus dos shows debiera presentar. Finalmente se deciden por el del baile afro, donde viste un hermoso trajecito que "usé en una obra de teatro en Argentina", contó al diario pop "Soy soltera y busco alguien que me acompañe", dijo después de su obertura, provocando la calentura de todos los hombres en la disco.Sin que les tuvieran que rogar, saltaron tres lomos de camello al escenario, previamente aprobados por Lola, a bailarle a su ídola: "Tranquilo con las manos, compadre", le advirtió Drago a uno, que apenas le llegaba al ombligo. ¡Glup! Lo mismo les advirtió la bella: "Pueden hacer todo lo que quieran para seducirme, pero sin tocarme... aunque yo sí puedo". Entonces los cabros, como eran bien tímidos, le mostraron lo mejor de sus dotes en la danza contemporánea. Luego, la deleitaron con sus respectivas musculaturas sacándose la polera. Incluso, un tongua se dio el lujo de sacarse el cinturón. "Las medidas calugas.... pero derretidas", exclamó la ahí diva. Pero Lola no venía sola, y para el segundo número la acompañó Pepe Genibaldo, un bailarín brasileño más califa que el Emeterio, que hizo la misma rutina de la seducción, pero esta vez con chiquillas del público. El caporal de la samba y otros ritmos brasileiros sacó a dos minurris a bailar, y tiró las manos como malo de la cabeza provocando un leve ataque de pudor en una de ellas, y en su marido que estaba también disfrutando del espectáculo. "Fue en buena, compadre", se disculpó después con el nuca de acero.
En carne propiaCasi al final del show, y en venganza por una portada de La Cuarta que no fue de su completo agrado, la rusoski subió al escenario -con ayuda de Drago- al reportero pop que se internó aquella noche en los recónditos parajes de la VI Región, para llevarle a su editor lo mejor de su esfuerzo al otro día -pero bien tarde hay que dejar claro-. Sin decir ¡agua va!, Lola se montó en su ancha espalda y lo hizo agacharse para obligarlo a beber al seco una especie de alcohol que en la zona llaman "cerveza"-¿¡ cómo viví sin ella!? -. Como este profesional del espectáculo no acostumbra tomar trago -cada 15 minutos-, apenas pudo probar el amargo brebaje, ofreciéndolo más tarde a uno de los espectadores que estaba más seco que empanada de talco. No contenta con eso, la despiadada Lola lo obligó a bailar con ella, meneándole peligrosamente las curvas. Finalmente, sintió lástima por su víctima y lo despidió mientras la barra aplaudía a rabiar al pobre cabro, al que bautizaron cariñosamente como "Shaggy". (Daniel "Shaggy" Salgado) |
|