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| 20 de Junio de 2004 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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Con patadas voladoras intentó evitar arresto a curagüillas revoltosos Ninja odioso zumbó a polis (Cecilia Morales) La pelotera, que terminó con dos uniformados con lesiones de gravedad en el rostro, se produjo minutos después que vecinos del sector de Padre Hurtado llamaran a los polis por desórdenes en la vía pública. Hasta la calle Corneta Olivares llegó una patrulla policial de la Sexta Comisaría de Carabineros de Chillán Viejo, la que fiscalizó a tres individuos que apenas podían sostenerse en pie de curados. En el momento en que se disponían a echarlos a la capacha, una turba de pobladores saltaron sobre los polis para evitar la detención. Fue tanto el jaleo que los carabineros sacaron sus lumas retráctiles y comenzaron a dar palos a todo lo que se movía. El capitán José Cerda Cortés explicó que, pese a la diferencia de número, la tole tole pudo haberse controlado si no hubiera sido por la repentina aparición del Jackie Chan de la pobla. Tal como lo hizo el maestro marcial en las películas Cóndor y Dragón Negro, el karateca criollo dio giros en el aire y al segundo le asestó feroces patadas voladoras en el caracho a los policías. La turba, asombrada por la clases de kun fu, jujitsu y tai kwan do, dejó sólo al luchador frente a los carabineros y se dispuso, en ronda, a disfrutar del espectáculo. Ante la contundencia de los aletazos y sin poder sacar sus armas de servicio, ya que el karateca peleaba a puño limpio, los polis que alcanzaron a ponerse a salvo pidieron resfuerzo a todas las unidades. Como si se tratara del mismísimo Bruce Lee, los uniformados cercaron la población con vehículos blindados, helicópteros, guanacos y todos los animales disuasivos. El objetivo fue impedir que el chorizo chaolín emprendiera la fuga a pata. Al montarse el operativo, todos los mirones se fondearon en sus casas, quedando solito en el ring el anónimo luchador que, ni tonto que fuera, se dejó apresar sin oponer más resistencia. Mientras los paquitos heridos eran trasladados hasta el Hospital Herminda Martín, el vehículo policial chocó contra un semáforo ubicado al costado de una vivienda de Avenida Slayer, en las inmediaciones del Estadio Municipal. Quienes presenciaron el choque indicaron que tras el accidente, ilesos y heridos, se pusieron en guardia. Con el tortazo confundieron el poste con una nuevapatada del ninja.
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