|
|
| 17 de Agosto de 2004 | |||
|
|||
| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
Sohuas no la pueden creer: Son miles y despiertan a medio mundo a las 6 de la mañana Al grito de "ˇcarehueo, carehueo!", loros Tricahue invaden Monte Patria
El chillerío de los pajarracos comenzó a sentirse cerca de las 6 de la mañana de ayer, cuando enormes bandadas se posaron cables del tendido eléctrico, edificios y la municipalidad de esta localidad de la Cuarta Región. De acuerdo a los testimonios de los huasos que abrieron así unas pepas, más de seis mil avechuchos llegaron en patota a esta comuna ubicada en el Valle de Limarí, a unos 100 kilómetros de La Serena, hacia la cordillera.
Las razonesSegún la creencia popular, las bajas temperaturas en la cordillera donde habitualmente pernocta esta especie protegida, además de la invasión humana y cambios en hábitos alimentarios habrían provocado que las bandadas de loros se tomaran el pueblo.Para el alcalde de Monte Patria, Juan Carlos Castillo, "la molestia sólo pasa por el ruido y no hay mayores consecuencias para la agricultura". Por su litro, Raúl Munita de la Fuente, ingeniero agrónomo del Servicio Agrícola y Ganadero de Ovalle, encargado de protección de recursos naturales renovables, indicó que "hay múltiples hipótesis de esta invasión de loros al pueblo, entre ellos, su gran adaptabilidad y la facilidad para conseguir alimento ya que es una especie que la gente acoge como mascota". El profesional agregó que "el tema también pasa porque el hombre se introduce poco a poco en su territorio".
Especie protegidaCabe recordar que por el escaso número de loros Tricahue existente, están protegidos por la Ley de Pesca y Caza.En la actualidad la especie se presenta en tres regiones del país, aunque llegó a ubicarse entre la Tercera y Décima. La invasión se ha convertido en un atractivo turístico, mientras que los habitantes de Monte Patria se resignan a la bulla matinal. Incluso han abandonado los tradicionales relojes despertadores, reemplazándolos por los bulliciosos pajarracos.
|
|