En nada quedó el sapeo de doping que sufrió Jonnathan Tafra, el canoísta chilensis que chapoteó en Atenas. Si bien admitió el pinchazo, el deportista aseguró que sólo lo hizo para chantarse una neurobionta, lo que no se podrá demostrar pues nunca se le pasó por la prueba de la blancura en su momento.
Por otro litro, una lavada de manos olímpica se pegó ayer Daniel Ridao, gerente técnico del COCH, por todas las cosas turbias que ocurrieron en Grecia, detallando que todo lo que él hizo se ajustó a las normas.
Quizás lo más noticioso tiene que ver con las próximas elecciones que se realizarán en el ente olímpico, las que se efectuarán el 25 de octubre. Quienes luchen por el sillón deberán presentar sus candidaturas hasta el viernes 8 del mismo mes.