14 de Diciembre de 2004
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Marino se suicidio tras juerga con pascuenses
Cabo naval se mató por temor a ser acusado de intento de ultraje

Aterrado ante la posibilidad de encanar por intento de violación, un suboficial de la Armada se suicidó de un balazo en la guarnición naval de Isla de Pascua.

El hecho, inédito en el Ombligo del Mundo, fue inducido, según los isleños, por los aku aku, los espíritus malignos que moran en las cavernas de Rapa Nui, debido seguramente a que el cabo primero Harry Yuri Mautz (33) profanó sin querer alguno de sus refugios.

La extraña historia se inició este fin de semana, cuando Harry, junto a uno de sus amigos, decidió carretear en la discoteca "Taroco".

En ese lugar se hicieron amigos de una pareja de jóvenes isleñas con quienes se bebieron varias piñas coladas y cocos al ron. Después de bailotear durante toda la noche, los marinos acompañaron a sus damas hasta su casa.

Allí la conversa siguió en el living, donde los managuás intentaron en vano que las pascuenses les dieran luz verde. El amigo finalmente tiró el ancla y se tranquilizó, pero Harry Yuri, poseído de frentón por los aku aku, cuando las doncellas se fueron a la hamaca las siguió hasta sus alcobas.

Primero insistió en vano con la pareja de baile de su yunta y después probó suerte con la suya. Embalado, el marino se le fue encima, ante lo cual la cabra le pegó sus buenos charchazos y le informó que al día siguiente presentaría una denuncia por intento de violación. Aterrado ante tal posibilidad, el uniformado se dirigió hasta su guarnición y se suicidó de un balazo en la sien con el arma de uno de sus camaradas.

El caso lo investiga Oscar Vargas, el fiscal de la isla.


 
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