LONDRES.- Para muchos ingleses el astro pelotero David Beckham es un dios. Así lo interpretaron quienes desde el 7 de diciembre lo vieron en la estatua de cera de San José, en un pesebre del conocido Museo Madame Tussauds. En tanto, picotas y cahuineros piensan que no merece aureola, debido a su espíritu califa y apetencia por los cueros de las Evas, lo que incluso habría llevado a engañar a su esposa.
La sacra presencia del crack duró hasta ayer, en que un perico malas pulgas le dejó la crema en el rostro, deteriorando además la imagen de la Virgen María, personificada por la figura de su cónyuge, la ex Spice Girls, Victoria.
Un hombre de unos veinte años golpeó con saña las caras de la pareja y huyó como alma en pena . "El Belén se ha cerrado", comentó una portavoz del museo.
Varias iglesias cristianas calificaron la obra de profana. En ésta aparecían, además, como los tres Reyes Magos el primer ministro británico, Tony Blair; el presidente de EE.UU., George W. Bush, y el duque de Edimburgo. El primado de la Iglesia Católica en Inglaterra y Gales, Cormac Murphy-O´Connor, indicó que el pesebre era "irrespetuoso", no sólo con los cristianos, sino con el patrimonio cultural del Reino Unido.