Con una pata en las tribunas y la otra en el cajón se encuentra internado en la UCI del Hospital Juan Noé de Arica un panadero que en la madrugada del jueves trató de suicidarse con raticida porque la "Roja de todos" no clasificó al repechaje con Australia y quedó fuera del Mundial de Fútbol Alemania 2006.
"El caso de Ben Hur Berríos Castro (44) demuestra que la mente es frágil y que existen personas capaces de quitarse la vida por huevadas que no valen la pena. Ese compadre tiene que ponerse a dieta de fluoxetina y Armonyl. Si clasificábamos, igual íbamos a dar puro jugo en Hamburgo, Berlín, Colonia o Münich. La vida es injusta, mi amigo, porque si alguien debe hacerse el harakiri con un serrucho o cortarse las criadillas con una tijera de podar la noche triste del miércoles 14 no es precisamente un miembro de la hinchada, sino que Olmos y Reynaldo Sánchez, Don Choco. La gente lo pide", dijo a La Cuarta el siquiatra Sigmund Fray, experto en enfermedades mentales provocadas por la adicción al fútbol y psicoanalista de editores deportivos, comentaristas, entrenadores, aguateros y expertos en el fono erótico "Pollitas de Camarín. cl" y ramos similares.
Ben Hur, que a lo mejor nunca ha visto la película de Charlton Heston, ingirió "Guarén RIP", un veneno para ratas en su domicilio del Pasaje 3 de la población Tarapacá Oriente.
Al momento del accidente el trabajador se encontraba chupando "jote" acompañado de su esposa, Ángela Arce, quien lo auxilió y solicitó una ambulancia.
"Vieja, me estoy muriendo", alcanzó a gritar el hincha, presidente del Club Santiago Wanderers de la Asociación de Viejos Cracks de la localidad, antes de perder el conocimiento tras mezclar el vinacho con el raticida "Asesino", un mortal cóctel de estricnina, sopa juliana, pastel suizo, budín bicolor, tallarines al romero, limonada de limón y sopaipillas fritas en aceite Full Motors.