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| 23 de Enero de 2006 | |||
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Fiscal de Rancagua lorea cinco ataques contra trabajadoras de empresa plumífera Sicópata aterra a pollitas de Lo Miranda
Las víctimas aseguran que el sicópata dispara de chincol a jote, con la chiva de que el "niño" no tiene ojos, sólo hambre. Los antecedentes reunidos por detectives y carabineros apuntan a un perico alto, corpulento, crespo y que, pese a las altas temperaturas, ataca con un gorro pasamontañas y guantes de lana. Una de sus víctimas, J.P.C., de 25 años, contó a La Cuarta que el degenerado lleva consigo un filoso cuchillo, con el cual la madrugada del 16 de enero la intimidó cuando se dirigía a su pega en una faenadora de Agrosuper. "Iba saliendo a mi trabajo, a las 03.15 horas, cuando el sujeto se me tiró encima. Me pegó y me hizo varios cortes en las manos, ya que me defendí como pude. Mi vecina Maryorie escuchó mis gritos, me ayudó y logramos que el tipo arrancara", señaló la pollita. Lo que tiene cachudos a los policías es que el sicópata ha atacado a gorditas, anoréxicas, chicas, camionas, rucias y albinas, cuyo único denominador común es que trabajan en la misma empresa, situada a un costado de la población Santa Cristina. Por lo anterior, los sabuesos no descartan que el gallo pisador trabaje en la misma faenadora, ya que sabe los turnos, las rutinas y hasta la hora en que las mujeres entran y salen. Quien está segura que el delincuente sexual sería un compañero de trabajo es J.P.C. "El lunes pasado yo debía haber entrado a las 5 de la madrugada, pero el horario me lo adelantaron una hora, así que dígame usted, ¿cómo sabía él a la hora que me podía encontrar sola en la calle, ah? Ya no vivimos tranquilas", comentó. El fiscal de Rancagua, Patricio Acevedo, investiga cinco casos de ataques sexuales ocurridos desde el sábado 7 de enero. Una de las vecinas que no soportó más el miedo a ser atacada es Andrea. La joven se mandó cambiar de la pobla Santa Cristina, adonde vivía sola, y ahora está pegando en la pera donde su amiga Isabel.
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