Más de cinco mil pericos con el manso ni que diente le dieron el bajo a la V versión del Curanto Gigante, comilona organizada por el municipio y distintas instituciones sociales de la localidad de Calbuco, ubicada a 53 kilómetros al sur de Puerto Montt.
Para preparar el tradicional guiso chilote "al hoyo" se necesitó de 100 voluntarios que se sacaron la mugre vertiendo 400 mallas de productos del mar como picorocos, cholgas, choritos y almejas, sin contar las papas, arvejas, longanizas, chanchito ahumado, tomates, cebollas, perejil y cilantro. Y como exige la canción y la receta, no faltaron los inigualables chapaleles, los milcaos y la chicha de manzana para desengrasar los tripales. Tanto condumio y libación dejó a los fanáticos del mastique con el vientre más inflado que las callaguaguas de Luciana. Huuummmm.
Y pa' que vayan cachando las dimensiones de la comilona, el curanto fue preparado en un oyarzún dispuesto a lo largo de la cancha del club deportivo "Hermanos Carrera" . El fora'o se llenó con piedras que se calentaron al rojo vivo durante horas. Luego se lanzaron todos los ingredientes para cocerlos al vapor. Tipín dos de la tarde se sacaron las hojas de pangue (nalca) con que se cubrió ese tremendo causeo y una turba de voraces pirañas de dos patas se abalanzó para darle el bajo a una velocidad que escapa a la comprensión humana. Incluso hubo humanoides que sorprendieron por su insaciable apetito al pedir repetición.
La realización del curanto XL es cuento viejo en Calbuco. El primero fue realizado el 2002 para dar comienzo al cuarto centenario de la comuna, fecha en que tres mil masticantes se anotaron en el libro de Récords Guinness al degustar del Curanto más grande around the world. ¿Qué talca?
Como les quedó gustando la gracia, de ahí en adelante no los ha parado nadie. Cada verano meten la chiva de seguir la tradición pa' hacerse pedazos comiendo como si el mundo se fuera a acabar.
¡Pa la otra inviten, poh!