Regada, era que no, fue la nueva versión de la tradicional Fiesta de la Cerveza de Llanquihue. La barra local que se dejó caer en el evento se mandó entre pera y bigote nada más y nada menos que cuatro mil litrolios del rubio líquido, en medio de danzas y comidas típicas alemanas.
Cinco equipos, uno local y otros provenientes de Chago, Frutillar, Puerto Varas y Puerto Montt animaron la competencia, en la que participaron turistas venidos de la Uropas y cualquier cantidad de lolitas, rubiecitas ellas, que dejaron a medio mundo con la sanguchera abierta..
Enrique Wellmann, mandamás del Club Gimnástico Alemán, contó al diario pop que la fiestoca se realiza hace 20 calendarios y surgió cuando después de un partido de rugby entre sociates, a alguien se le ocurrió que había que celebrar con un shopito.
"Decidimos que había que repetir la reunión y así surgió la tradición", añadió mientras se mandaba un pencazo y engullía así un pedazo de kuchen.
Pese a que en Valdivia se realiza un brillo similar, creen que el de ellos es mucho más bacán: "Nuestra fiesta es mucho más grande, tradicional y concurrida. Además, la cerveza es de primera", se quebró.