Uno de los lugares de recreación más concurridos en estas vacaciones son las piscinas. Por ello, sus visitantes deben tener en cuenta los riesgos involucrados antes de bañarse y lanzarse un piquero.
- Chequear la profundidad, fijándose si cuenta con escaleras que permitan el acceso y su evacuación tanto en las zonas bajas como en las profundas.
- Revisar que los filtros de limpieza cuenten con sus respectivas tapas, para que no succionen las extremidades de los menores.
- Chequear si hay marcas de profundidad, para que indiquen el comienzo de la zona más profunda de la piscina.
- Verificar si existen elementos de rescate, como salvavidas, para casos de emergencia.
- En relación a los niños, se debe tener cuidado con los piqueros usando la parte más profunda de la piscina y lanzándose sólo desde la orilla.
- Si la piscina tiene trampolín, hay que lanzarse de manera frontal y con los brazos adelante.