Miguel "Foreman" Cea es uno de esos pugilistas que se quedan grabados para siempre en la mente de los amantes del boxeo. Potente, noqueador y siempre dispuesto a brindar espectáculo, Cea llegó a ser sexto del mundo en la cotota AMB.
En su natal Osorno jamás imaginó hasta donde iba a llegar en el deporte de los coscachos, pero una charla motivadora de un entrenador lo impulsó a dedicarse por completo al boxeo. "Soñaba con defender a mi país, pelear con el escudo en el pecho y lo logré", recuerda emocionado el púgil.
Su primera mocha la ganó por nocaut y desde ahí nadie lo pudo parar. Su triunfo más recordado es el título latinoamericano que ganó a Waldemar Paulinho, en el Estadio Chile (hoy Víctor Jara). "Esa fue una gran pelea, estaba en perfectas condiciones y el brasileño no tuvo nada que hacer. Jamás lo olvidaré", parla con los ojos vidriosos Miguel Cea.
La única espina de su carrera fue el no haber podido tener una mocha por el título mundial. "Tuvimos mala suerte, estuve a la espera de disputar el campeonato del mundo, pero perdí una pelea y no se me dio", vocea con resignación "Foreman". Considera que disputar ese título lo hubiera salvado deportiva y económicamente, además de que "en esas categorías tan altas un golpe puede destrozar al rival, yo tenía la capacidad para haberlo hecho", versea el "Guagua" como lo apodaba cariñosamente Ricardo Liaño.
En la actualidad Miguel "Foreman" Cea trabaja como "Juan Segura", en una empresa de seguridad. Disfruta de una vida familiar plena y a veces se pone los guantes para entrenar con su hijo. Con su título de técnico bajo el brazo, sueña con trabajar con niños para salvarlos de las drogas y la delincuencia, tal como alguna vez lo hicieron con él.