Sólo un tiempeli aguantó la choreza Rangers ante O'Higgins manteniendo una calva paridad en el marcador, porque entrando en el segundo acto, los celestes se despabilaron y amarraron el partido con dos toques.
Los rancagüinos se fueron en puros gases en el inicio de la mocha y el portero Dalsasso ni se ensució. Solamente un pencazo de Marco Olea que zamarreó el poste, hizo pasar susto a los longaniceros.
Pero parece que en el entretiempo "Don Peineta" Garcés le echó Lumasuit al café, porque los mineros saltaron como si recibieran plata por ganar la mocha.
El cambio de actitud tuvo premio y Joel Soto puso la primera pepa de penal y 6 minutos después marcó Olea, el "Caballero del Gol".
Rangers tuvo un leve estertor, pero lo desperdició cuando Héctor Barra le chantó un penal a Felipe González.