En Rancagua se dio inició ayer al juicio oral en contra del sacerdote J.E.G.E. imputado de violar a dos jovencitos con problemas mentales del Hogar Pequeño Cottolengo de dicha ciudad.
Ante una sala repleta el religioso de 42 años aseguró que "yo soy un hijo de Dios entregado en cuerpo y alma a Dios. Jamás realicé ningún acto de los que a mí se me imputan".
El Ministerio Público solicitó 15 años y un día de prisión para el cura, por su culpabilidad en las violaciones de M.A.A.G (14), quien padece de retraso mental y autismo severo, y C.A.A.V. (18), que por sus dificultades de salud actúa como un niño de entre 3 y 4 años.
J.E.G.E. se encuentra precioso en la cárcel de Peumo desde el 28 de julio de 2005, fecha en que fue detenido por efectivos de Investigaciones.
Rezos
El dato anecdótico de la jornada lo marcó un grupo de asistentes al juicio que comenzaron a rezar el PadreNuestro, pero los funcionarios del tribunal los pararon en seco y los conminaron a cerrar la jeta.