Tuvieron que pasar más de 30 años para que los norteamericanos se pegaran la cachá y se dieran cuenta que le estaban debiendo un reconocimiento así de grandote al caballo chileno Cougar, súper ganador en las tierras yes y papi de otro astro, Gato del Sol.
El chilenito fue el primer pingo extranjero en superar la barrera del millón de dólares en premios durante su paso por Yanquilandia.
Nuestro Cougar integra ahora el Salón Nacional de la Fama, espacio de honor en el que sólo se cuentan los monstruos como él.