- ¿Con El dedo?
- Le achuntó medio a medio.
- Qué bueno. Habla la señora María Bustamante.
- Desahóguese en este pechito fraterno.
- Gracias, mijito. Qué amable que es usted. Quiero, por intermedio de su columna, insistirle a la alcaldesa de San Bernardo que coloque un semáforo en la esquina de Colón y Buenos Aires.
- ¿A doña Orfelina Bustos?
- La misma. Sé que es difícil porque los presupuestos municipales son limitados, pero siguen ocurriendo accidentes. Hasta a mí me da miedo salir a comprar.
- En el pedir no hay engaño, dicen.
- Eso. Ojalá que haya algún billetito disponible y se pueda realizar esta obra, tan necesaria para los vecinos. Sobre todo para la gente de la tercera edad.
- Me parece, tierna abueli.
- Muchas gracias por su buena intención, joven. Usted tiene voz de gentil, laborioso y ordenado.
- ¡Ejem! Siempre estamos listos para dar una mano.