El capitán del seleccionado otto, Michael Ballack, dijo tras la victoria ante Portugal que "el tercer puesto ha sido muy importante para todo el país, ya que era muy importante despedirse con una victoria".
Y es que el pulento jugador del Chelsea inglés aclaró al toque que "puede que en un Mundial, entre el tercero y el cuarto puesto, no haya mayor diferencia. Pero la última impresión es importante y había que despedirse con una victoria". Ballack no jugó ante el cuadro luso por una lesión de rodilla.
El jugador, que para los sabiondos apóstoles de la prensa no fue el crack que el pueblo alemán esperaba para quedarse con la corona, añadió que "fue lo mismo que en la Copa de Confederaciones, donde también nos quedamos fuera de la final. Si la historia se volvió a repetir, ya que en ese compromiso, donde jugamos muy bien, el equipo lo entregó todo y pudimos quedarnos con la victoria".
Pero no sólo se quedó ahí con sus declaraciones, ya que también dijo que el equipo ahora se irá de carrete por haberse quedado con un meritorio tercer lugar, luego de un largo período de trabajo relacionado con el Mundial.
"Sí, yo creo que ahora todos los jugadores tenemos que ir a celebrar, pues todos entregamos todo de nuestra parta", remachó.