|
|
| 10 de Junio de 2007 | |||
|
|||
| BLOG | CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
|
Eternos infieles Hay personas que -por más esfuerzos que realicen-, tendrán una permanente tendencia a la infidelidad. La decisión es absolutamente personal y tiene que ver con los principios rectores de la vida de cada cual. Es por ello que las recomendaciones terapéuticas se orientan a que las personas se conozcan muy bien antes de casarse o establecer un compromiso serio de pareja (incluyendo el vivir juntos). Hay hombres y mujeres que convierten a la infidelidad en una parte de su vida, lo que les hace imposible dedicar sus afectos a una persona solamente. Para ellos, las emociones que provocan estas aventuras son superiores a sus fuerzas. Por lo mismo, quien aprecie la reiteración de esa conducta en su pareja, debe tomar la decisión de seguir adelante (arriesgándose) o ‘abandonar el buque’ que llevaban entre los dos.
AMAR CADA DÍAEl esfuerzo para mantener cualquier relación afectiva es de dos. Vale decir, no hay que esperar recibir amor para recién entregarlo.La actitud es a la inversa: manifestar cariño, complacencia de estar juntos y, si eso es recíproco, vendrán las expresiones de la otra persona. La clave de la mejor relación en pareja es amarse todos los días, lo que no -necesariamente- significa que deba existir contacto sexual siempre. El juego sensual hace más interesante la relación, porque es una manifestación de querer estar juntos en la intimidad. Un ejemplo es cuando un matrimonio tiene visitas y deciden ir a buscar algo a la cocina. Allí, en ese escaso tiempo, él le besa el cuello o la oreja, mientras ella busca un acercamiento corporal a través de un abrazo.
SOLAMENTE SEXOHay quienes ‘justifican’ la infidelidad, aclarando que ‘es solamente sexo’. O sea, separan el tipo de contacto. Para ellos, el que no haya amor representa que todo se reduce a un contacto físico.Esas personas deben entender que ser infiel corresponde a no estar con la persona con la que existe un compromiso. Así de claro. El otro aspecto que se debe considerar es asumir que hay algo que no está funcionando bien en la relación, porque de otra manera no tendrían necesidad de buscar aventuras o sensaciones nuevas. Si bien hay infieles que disfrutan esa condición,y no les importa el sufrimiento de su pareja, tendrán que asumir que tienen graves problemas de estabilidad emocional. Vale decir, necesitan estar constantemente reforzando su autoestima y sintiendo que son capaces de conquistar con regularidad. El gran problema surge cuando descubren que pasan los años y no han logrado consolidar una relación estable. Ello, sobre todo,porque -muy en su interior- cargarán con un sentimiento de culpa, porque conocen el daño que causa la infidelidad. Por lo mismo,jamás querrán que les pase a ellos. O sea, no llegarán a establecerse con una pareja, por temor al engaño. Triste final para quienes disfrutan la infidelidad. Si una pareja no quiere tener problemas en ese aspecto, debe reforzar los lazos comunicacionales cada día. Cada uno debe entender que siempre tendrá la oportunidad de engañar al otro, pero no lo hará si siente que el compromiso es verdadero, hay amor sincero y mucha confianza.
|
|
|
|
|