ATACAMA.- Héctor Mella, el fiscal del Copiapó, comenzó la ronda de interrogatorios a los 33 de Atacama para juntar todas las piezas que le permitan armar el puzzle que desencadenó el derrumbe en la mina San José. El primero en entregar su testimonio fue Luis Urzúa, el jefe de turno y el último rescatado en abandonar el yacimiento.
El caporal justiciero contó que todos los rescatados deberán concurrir al Servicio Médico Legal para constatar lesiones, de acuerdo al procedimiento.
"Vamos a enviar a los mineros al Servicio Médico Legal con la finalidad de constatar fehacientemente su estado y confirmar y ratificar que no tienen lesiones atribuibles al derrumbe o si efectivamente las tuvieron en algún momento", dijo Mella.
El fiscal explicó que la medida responde a la querella pendiente por homicidio frustrado. "Por lo tanto, en la medida de lo posible, vamos a ser lo más rápido para tomar esas declaraciones y hacerlo con la mayoría. El ideal es que sean todos", finalizó.