Efectivos de la PDI que adoran a los animalitos rescataron ayer desde un inmueble de Calama, a un tierno monito que era mantenido de forma ilegal por la dueña de casa.
El asunto quedó al descubierto cuando un vecino hizo la denuncia del caso ante los tarzanes.
El subinspector Roni Tapia explicó que al primate llamado Petri lo tenían como mascota en una propiedad de la Villa Ayquina, donde además la propietaria mantiene a cinco cachupines.
Tapia detalló que la diligencia se realizó en coordinación con la fiscalía local y personal del SAG.
La encargada del animal lo entregó de forma voluntaria y señaló que lo tenía desde hace tres años. Otros antecedentes indican que estaba allí desde aproximadamente una década.
El poli precisó que el monito será enviado a un refugio. Aclaró que Petri estaba bien cuidado en la casa, pero la ley no permite mantenerlo en domicilios particulares.
Remachó que fue comprado en un campamento minero, y que provendría de Bolivia o Perú.