02 de julio 2012
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Crónica

  • Completos de jabalí lo dejan como torito salvaje, posom

    Local de Provi deja pochitos a sus clientes con exóticos y afrodisiacos tocomples preparados con la magra carne.
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    Los tradicionales glotones no sueltan por nada del mundo el completo italiano, que le lleva palta, tomate y mayo. Los más revolucionados se hacen chupete uno a lo pobre. Y los salvajes quedan como toritos de exposición con la vienesa de jabalí.

    La exótica salchicha es tan larga, con 21 centímetros de carne, que los chacales del completo se la comen de varias mascadas, pero muy lentamente, para disfrutarla mejor.

    Los golosos pueden encontrar esta maravilla en Hogs, en Los Leones 40, Providencia, donde las evas lo miran con susto, mientras a los machotes se les hace agua la boca.

    La gracia del local es que sus vienesas son artesanales y el cliente puede elegir la salchicha que se quiere comer. Las opciones son cerdo, pavo, una mezcla de vacuno con chancho o jabalí.

    Pero no es lo único que tiene que hacer en la sanguchería para probar el extravagante completo. El segundo paso es escoger el estilo del pan, entre uno de miga (clásico) otro integral y el de pan batido.

    “La idea nació hace un tiempo cuando aprendí a hacer este tipo de carne en Nueva York. Lo adapté a Chile, agregándole ingredientes que les gustan a los chilenos, porque somos secos para comerlos”, afirmó Andrés Vallarino, creador de esta ingeniosa comilona.

    Lo más bacán es que la carne de jabalí tiene caleta de beneficios: es baja en colesterol, con menos grasa y, según los que saben, un potente afrodisiaco.

    El pequeño local, donde sólo hay un mesón para servirse ahí mismo, lleva tres meses funcionando y pasa lleno.

    “Vendemos 400 vienesas diarias y entre las más vendidas está la de jabalí. Eso sí, muchos chilenos son tradicionales y se quedan con la de cerdo”, contó el dueño.

    POBRE

    Para los amantes de la vienesa clásica, pero natural, hay varios especiales que puede elegir en la carta, donde el más salado está a $3.450 y el más barateli a $2.400.

    Está el “Pobre” con cebolla caramelizada, huevo frito y papas fritas hilo; la “Campesina”, con tomate, palta y queso fundido, y la “Caroca”, con salsa de tomate y papas al hilo.

    “Vendemos las clásicas, como la italiana, pero agregamos otras que los chilenos desconocen, como la Caroca, que es de Brasil”, señaló el chef patiperro que buscó en diferentes partes del mundo los ingredientes para agregar a sus tocomples.

    Andrés asegura que la gracia es que “la vienesa se hace en el local. Compramos la carne, la metemos en una máquina de moler, entonces nada es artificial, se están comiendo un pedazo de carne de verdad”.

    BAJÓN

    El chef que trajo a Chilito este poderoso completo estuvo laburando gratis en una carnicería en Nueva York durante tres meses.

    “Fui a aprender y ahí hacía de todo tipo de carne. De avestruz, de wagyú, ciervo...”, contó.

    Sus enseñanzas las repiten todos los días los chefs que de lunes a miércoles dejan pochitos a los comilones desde las 11 hasta las 23 horas (de jueves a sábado cierran a las dos de la mañana).

    “Comenzamos con este nuevo horario hace una semana. La idea de cerrar tarde, es para el bajón que hay después del carrete”, señaló el goloso propietario.