Como una persona muy trabajadora y empeñosa calificó el alcalde de Cañete, Jorge Radonich, al fallecido chofer del taxibús Roberto Erasmo Orellana Peñailillo (50).
El edil comentó que el conductor había comprado hace poco la máquina de transporte de pasajeros en la que finalmente perdió la vida.
En ella trabajaba junto a su hijo Hernán Orellana Aguilera (24), quien también dejó de existir en el fatídico choque con el camión que transportaba leña.
“Ibamos más atrás del taxibús a visitas a terreno cuando nos avisan que tuviéramos cuidado porque había un accidente en la ruta”, detalló el jefe comunal.
Añadió que “no imaginamos la magnitud del accidente. El acoplado del camión se había descolgado e impactó al taxibús”.
Agregó además que “el carro se incrustó hasta la mitad del bus”.
“Había una gran cantidad de palos esparcidos por la ruta, mucha gente que se quejaba, que pedía ayuda. Voluntarios de Bomberos llegaron al sitio y actuaron de forma rápida, pero las personas murieron instantáneamente en el mismo lugar. No hubo otra oportunidad”, contó Radonich, quien conocía al chofer fallecido.
Agregó que “el señor Orellana era una persona muy esforzada, que trabajó primero como vendedor para llegar a materializar sus sueños. Era empeñoso, trabajador y había adquirido el taxibús en el que trabajaba con su hijo”.
Radonich dijo que el conductor estaba consolidándose “y que viene de una familia muy trabajadora”.