Un funcionario de la PDI que la propia institución prefirió dejar en el anonimato cumplió su promesa de ser policía las 24 horas del día y capturó a tres hampones mientras se encontraba en su jornada de descanso.
El detective entró en acción el domingo en la noche, cuando los patos malos asaltaban a los empleados y clientes de la farmacia Cruz Verde de avenida La Florida con Enrique Olivares.
El policía ya se retiraba del local, pero su olfato lo llevó a devolverse para atrapar a los malhechores. Pese a que el funcionario de la PDI mostró su placa y sacó su arma de servicio, uno de los chinches se le fue encima y por gil recibió un tiro en la pierna izquierda.
Se trata de Giovani Licamán, de 20 años, quien fue detenido junto con su hermano Ángelo, de 18, y un tercer compinche identificado como Ángel González.
Todos fueron formalizados por robo y quedaron presos.