Un tatita que vivía sólo, pero que era visitado a diario por sus familiares, falleció el sábado ahogado en un pozo séptico de cinco metros de profundidad, en la comuna de Quintero.
Victor Fernando Aceval Carvajal (85) vivía sus días sin molestar a nadie, pero por pura mala suerte, salió al patio de su casa hasta el pozo negro que tenía por baño, pero las tablas que tenía por piso cedieron mandándolo guarda abajo con todo y W.C., falleciendo ahogado en el lugar.
Más de 4 horas pasaron, hasta que cerca de las cinco de la tarde una sobrina llegó como de costumbre con el almuerzo hasta la vivienda en calle Gómez Carreño en el balneario de la región de Valpo.
Lo buscó por todos lados sin encontrarlo. Al final salió al patio y en la parte posterior del sitio cachó que las tablas de madera de protección de la fosa no estaban en su lugar. Al mirar al fondo, vio el cuerpo sin vida de su tío y al toque dio aviso a Carabineros.
“La muerte del adulto mayor fue por asfixia por sumersión dentro de un pozo de 5 metros, que estaba con más de 3 metros de aguas servidas en su interior. Las maderas de la tapa a simple vista presentaban buena apariencia, no se veían en mal estado, pero el caballero al pasar sobre estas maderas, cedieron y se quebraron, cayendo al interior del pozo séptico”, comentó a La Cuarta el subprefecto Jorge Ortiz, jefe de la Brigada de Homicidios de Valparaíso.
El cuerpo del infortunado abuelito fue trasladado hasta el Servicio Médico Legal de Quillota.