Tocó y recibió poco, se vio desenchufado. Se nota que es el pajarito nuevo.
El Seba se aclimató desde su primer partido y ayer fue el más parejito de todos.
Por ganas no se quedó el chascón, que fue algo desordenado, pero le puso.
Pagó la falta de explosión azul y la sobrepoblación de defensas celestes.
Los cuatro androides que llegaron para reforzar a la “U” de este segundo semestre salieron juntitos y de la mano al Tierra de Campeones, pero tuvieron distinto rendimiento.
Comprensible, porque algunos todavía están más tiesos que Ronny Dance bailando la danza del vientre y les falta WD-40.
El Seba Ubilla fue el que más metió por su banda y no hay que olvidar que debutó ante Boca Juniors en la Copa de buena manera y ya tiene carrete en el esquema de Minimí.
En el otro extremo quedó Luciano Civelli, que se integró recién y ayer debutó, pero no estuvo conectado ni recibió alimentación de los volantes. Habrá que darle más recorrido para cachar todo su potencial.