Cuando le ofrecieron probarse en Colo Colo, a Cirilo Salinas le brillaron los ojitos. pues por esos días defendía los colores del humilde Ciclón de Tarija (Bolivia). Y es que el paraguayo fue tentado por un ex deté del club de nacionalidad che para agarrar la mochilita y venir a probar suerte al pichangueo jaguar.
Y en ningún momento el central del equipo de la “B” paitoca pensó que la cosa olía a chamullo. De hecho, un compatriota de él, Eladio Centurión del Real Charcas Petrolero, partió también en la travesía.
Una vez avanzado el viaje, el argentino les exigió que pasaran un “poquito” de merca a la angosta y larga faja de tierra, a lo que los paraguas se resistieron al principio. Cachando que si no acataban quedarían tirados lejos de casa, al final el central del Ciclón y el delantero petrolero decidieron darle pa’ delante, a regañadientes.
La poli los cachó al toque a través de las conversas telefónicas que el che tenía con ciertos malulos y la PDI no se tardó en saltarles encima.
“Estoy firmando mensualmente y a la espera de una visa de trabajo”, dijo Salinas, que quiere cumplir con la justicia y luego probar suerte con la pelotita.
Por ahora, salió el 31 de enero y no tiene pega, porque está en el limbo judicial. Libre, pero ni tanto, el paragua de 27 años está verde por volver a jugar fútbol y está en una desesperada búsqueda de club.