“Tengo que decir la verdad, tengo cáncer”. Así fue como la mañana del 4 de mayo del 2010 Ricarte Soto confesó en su sitial de opinólogo del Buenos Días a Todos, que padecía de la grave enfermedad que le hizo pebre un pulmón.
Desde entonces el periodista enfrentó la lucha contra el mal con quimioterapia y un largo tratamiento que lo dejó en algún momento fuera de pantalla. Con el tiempo, se vio mucho más recuperado y volvió a hacer su pega casi como si nada hubiera pasado.
Pero el múltiple ganador del Copihue de Oro como mejor opinólogo se guardó su real estado de salud, hasta que hace algunos días se le vio llegar pelado al rape debido a que nuevamente se somete en quimioterapia.
En el cocido Calle 7 decidieron conversar con el profesional a fin de conocer su situación. El encargado para la misión fue Jean Philippe Cretton, quien lo invitó a tomarse un café y hablar desde el fondo de su cucharón, en una entrevista que se vio ayer.
Sobre su mocha contra el cáncer Ricarte soltó: “Está ahí latente, combos van y combos vienen. El cáncer al pulmón además es uno de los más fregados. Es uno de los más mortales entre los más mortales”.
Frente a sus posibilidades de vida, el opinólogo reconoció: “Con que viva tres años más, estamos bien... Lo veo factible, incluso yo puedo llegar a cuatro años. Todo depende de la fortaleza anímica. Me aferro a los seres humanos. En primer lugar a mis tres mujeres y al canal. El hecho de poder trabajar para mí es muy importante, yo estoy vigente y contigo hablo de esto. A mí no me gusta que la gente me mire como ahh, ahí viene el cadáver.
Finalmente, frente a su encuentro con la pelá el hombrón aseguró: “Yo no le tengo miedo a la muerte. Cuando yo estaba en las quimioterapias, ahí entendí mucho a los enfermos, que dicen: ‘saben qué más, me quiero ir pa’l otro lado porque ya no doy más de dolor’. La muerte en ese caso te libera”.