Kim Kardashian es una de las mujeres más deseadas por los hombres del mundo. Sin embargo, la ricura aseguró no estar conforme con su cuerpo.
“Soy una perfeccionista y no me siento cómoda”, soltó la modelo y señaló que lo que más odia de su curvilínea figura son sus muslos. Según ella, tiene mucha celulitis y para evitar que se le note, usa fajas reductoras. Kardashian, que afirma nunca haber pasado por un quirófano, no descartó hacerse alguna cirugía estética.